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Diario de la Marina, 1ro de enero de 1959, primera
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El día 12 de septiembre de 1813 emergió a la publicidad, en La Habana, un diario que habría de ser lejano antecesor del “Diario de la Marina”. Se titulaba “Noticioso”. Nacía a la sombra del decreto relativo a la libertad de imprenta de las Cortes de Cádiz, si bien limitada por las restricciones impuestas por la Junta de Censura de Someruelos. Su editor era Pedro Nolasco Palmer, quien puso al frente del periódico a su pariente Manuel Francisco Salinero, natural de La Habana.
Un año más tarde, en julio de 1814, apareció el periódico con el subtítulo de “(Diario Comercial)”, así, entre paréntesis; lo que indicaba que el comercio cobraba gran incremento, sobre todo bajo la empresa e iniciativa de los españoles.
En 1820, el “Noticioso” se incorporó a la corriente constitucionalista que agitaba las colonias. Acorde con su nueva directriz, el periódico aumentó su nombre de esta guisa: “Noticioso Constitucional”.
Pero aquella Constitución dejó de tener vigencia en las simpatías de peninsulares. Y el “Noticioso” abandonó, en 1821, el aditamento de “Constitucional”, sustituyéndolo por el de “Mercantil”.
En 1832, el “Noticioso Mercantil” se fusionó con otro diario capitalino denominado “El Lucero de La Habana”, que antes se había publicado en Matanzas, surgiendo de ello el diario “El Noticioso y Lucero de La Habana”. El primer número apareció el 16 de septiembre de 1832. Desde el año 1839, estuvo al frente del diario un joven gallego, don Isidoro Araujo de Lira, quien más tarde habría asimismo de dirigir el “Diario de la Marina”. El “Noticioso y Lucero” vivió prósperamente doce años y suprimió el aditamento de “de La Habana”.