Preserving cuba´s memory

viernes, 17 de noviembre de 2017

Club Cienfuegos - Clubes de Cuba

El Club Cienfuegos era un de los cuatro equipos que conformaban la Liga de Béisbol Profesional de Cuba. Durante su existencia ganó muy pocos campeonatos. Su emblema era el color verde y su símbolo los elefantes.

Se fundó en el año 1926 y desde 1939 estuvo controlado por Luis Oliver y Francisco Curbelo hasta que se lo vendieron a Florentino Pardo Galí, el cual, a partir de 1948 lo arrendó a Roberto Maduro de Lima en sociedad con Emilio de Armas y Luis de Parga, propietario de Tarín Sports.

Bibliografía consultada:

Jiménez Soler, Guillermo. Las empresas de Cuba 1958. Editorial de Ciencias Sociales. 5ta Edición. La Habana. 2014.

Club Almendares - Clubes de Cuba

El alacrán símbolo del Club Almendares
El Club Almendares era uno de los cuatro equipos de béisbol profesional que formaban la Liga de Béisbol Profesional de Cuba. Era el segundo equipo más antiguo después del Habana y el que le seguía a éste en número de campeonatos ganados.

Se fundó por un grupo de jóvenes pertenecientes a las principales familias de la burguesía cubana de finales del siglo XIX. Carlos de Zaldo - quien junto con su hermano Teodoro, había sido jugador del equipo - y era hijo de uno de los más importantes banqueros de entonces, lo fundó al iniciarse en Cuba los juegos de tipo profesional el 29 de diciembre de 1878, tres años después que en Estados Unidos.

Juan Pedro Baró, importante hacendado y banquero, miembro de la poderosa familia Baró, había sido su presidente cuando en el equipo jugaban Carlos de Zaldo, Carlos Maciá y otros.

Clínica Cardona - Hospitales de Cuba

La Clínica Cardona era una clínica privada, sita en calle 19 entre 8 y 10, en el Vedado, La Habana. En 1958 era propiedad de Antonio Cardona Castellá y de su madre Flora Castellá. Con anterioridad había pertenecido al padre de Antonio, el Dr. Ignacio Cardona.

Se trataba la Clínica Cardona de un centro hospitalario de mucho prestigio en el cual realizaban su labor algunos de los médicos más capaces de Cuba. En ella se realizó el 10 de septiembre de 1947, por citar un ejemplo, la primera intervención quirúrgica en Cuba a un niño afectado por tetralogía de Fallot (el llamado Mal Azul). Esta peligrosa operación, llevada a cabo dos años después de la primera del mundo, fue realizada por el eminente cirujano cubano Dr. Antonio Rodríguez Díaz, asistido por los también cirujanos ldoctores Hilario Anido, José Luis Navas, Angel Giral Casielles y Rafael Novo.

Tras el triunfo de la Revolución Cubana la Clínica Cardona fue nacionalizada por el Estado cubano que la transformó en el Hospital Materno Clodomira Acosta.

Circuito Nacional Cubano SA - Emisoras de radio de Cuba

El Circuito Nacional Cubano (CNC) era una radiodifusora ubicada en O No. 216 en el Vedado, La Habana.

En 1958 era propiedad principal del presidente de la República Fulgencio Batista quien poseía la mayoría de sus acciones desde febrero de 1955. Batista la había testado, en secreto, a favor de los hijos de su primer matrimonio. Su presidente era Antonio Pérez Benitoa, quien estaba emparentado con el mandatario y le servía como testaferro en numerosos negocios.

Otros accionistas eran Jaime Villanueva Bernaza, que representaba los intereses de la "Sucesión de José L. Piedra"; César Alberto Sotolongo, Alberto Gil Izquierdo y José Franco Cortés.

jueves, 16 de noviembre de 2017

Circuito CMQ SA - Empresas de Cuba

Edificio Radio Centro de la CMQ
El Circuito CMQ era la más importante cadena de radio y de televisión de Cuba antes de 1959. Controlaba los canales 6 y 7 de la televisión y las emisoras de radio CMQ, Radio Reloj y Radio Universal (CMBF). Estaba situada en el Edificio Radio Centro en N y 23 en La Habana. Sus variados medios estaban entre los de mayor audiencia e influencia en la opinión pública de Cuba. CMQ era uno de los negocios más florecientes entre los que habían sido promovidos por el capital nacional y gozaba de una de las administraciones más eficientes.

Era propiedad de los hermanos Goar, Abel y Luis Mestre Espinosa, quienes eran propietarios o tenían intereses en 23 firmas valoradas en $15 000 000. Desde 1954 eran propietarios, además, de un canal de televisión en Argentina y tenían intereses en otro en Puerto Rico.

Monumento a Joaquín Albarrán - Monumentos de Cuba

Monumento a Joaquín Albarrán en Sagua la Grande
El Monumento a Joaquín Albarrán se encuentra situado a un costado de la iglesia parroquial de Sagua la Grande, Villa Clara, en el parque que lleva su nombre. Constituye un tributo del pueblo a uno de los médicos más grandes que ha nacido en Cuba. 

Se construyó en Roma, Italia, en el año 1910, en el taller del escultor cubano José Vilalta de Saavedra quien empleó en su confección mármol estatuario de la mejor calidad, procedente de las canteras de Ravaccione en Carrara. Vilalta demoró unos diez meses en esculpir la estatua del célebre médico por la que cobró 25 000 liras como honorarios. Dicha cantidad se cubrió por suscripción popular en Cuba y a su consecución aportaron, sobre todo, los intelectuales y los ayuntamientos de Sagua la Grande y La Habana.

La estatua arribó a Cuba en septiembre de 1910 a bordo del vapor alemán Mary Menzel quien la transportó desde Génova hasta La Habana. Al llegar al país fue almacenada en los almacenes de la Aduana hasta que se reunió el Congreso de la República en noviembre y aprobó su emplazamiento en la ciudad de Sagua la Grande.

Cine Norma - Cines de La Habana

El antiguo cine Norma en 2014
El cine Norma era un cine de barrio situado en la Calzada de Luyanó, No. 702 en La Habana. Según las guías cinematográficas de los años 1950 podía acomodar 820 personas.

Era el Norma uno de los cines más antiguos de La Habana pues había sido inaugurado en el año 1910. Según un cronista de la época el salón era una copia del cine Nouveautés de París, uno de los más famosos de Francia. Su construcción sin columnas - que mortificaban bastante en las improvisadas salas de cine cubanas de principios del siglo XX - facilitaba el disfrute de las proyecciones y el piso estaba construido en declive para que las películas pudieran ser vistas sin dificultades por todas las filas de espectadores. Se trataba, además, según los contemporáneos de una sala "fresquísima" por lo que no tardó en convertirse en una de las preferidas de principios del siglo pasado en la capital cubana.