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domingo, 18 de septiembre de 2016

Municipio Cabañas

Plano del municipio Cabañas
Cabañas era un antiguo término municipal de la provincia de Pinar del Río. Tenía un área de 900 Km2 y una población de unos 31 900 personas, el 70 % de la cual era rural. El municipio se dividía en 13 barrios: Aguacate, Bahía Honda, Carenero, Ceiba, Conchita, Damas, Delicias, Maní – Maní, Orozco, Pueblo, Rosario, San Diego Núñez y San Miguel; y 906 fincas. El área total cultivada ascendía 18 163 ha y su santa patrona era Nuestra Señora de Guadalupe.

Descripción geográfica y límites:

Se encontraba situado en la costa norte de Pinar del Río, en la porción oriental de la provincia. Limitaba por el norte con el golfo de México, por el este con los términos municipales de Mariel y Guanajay; por el sur con los términos municipales de Artemisa, Candelaria, San Cristóbal y Los Palacios; por el oeste su límite era el municipio de Consolación del Norte.

La parte sur de Cabañas era montañosa y en la misma destacaban las sierras del Rosario y del Rubí. En cambio, la parte norte era cenagosa, especialmente entre la punta de La Gobernadora y la bahía de La Mulata. El resto del territorio se encontraba ocupado por una fértil llanura.


En opinión de Cirilo Villaverde las elevaciones que rodean la ancha bahía de Cabañas forman tres estribos que se desprenden del Rubí, de los cuales el primero era conocido antiguamente con el nombre de Loma del Pelado, el segundo con el de Rojas y el tercero con el San Luis, agregando el propio autor que la forma de chozas campestres que presentan desde el mar estos tres estribos fue lo que, a su juicio, indujo a los primeros bojeadores de la Isla, Sebastián de Ocampo y Antón de Alaminos, a denominar Cabañas a la bahía, reafirmándose en esa opinión al destacar que el nombre no es indígena y aparece, además, escrito en los mapas o derroteros de aquellos célebres marinos.

El territorio era regado por los ríos Plata, Dominica, San Claudio, San Miguel, Montañas, Bahía Honda y Cabañas, todos los cuales corren hacia el norte y son de escaso caudal. Merecen citarse, por las bellezas naturales que encierran, los valles de San Claudio. San Diego de Núñez y Merceditas

El poblado de Cabañas en los años 50
El puerto de Cabañas está ubicado en un tramo de costa de emersión, forma a la entrada un cañón como de dos kilómetros de largo y uno de ancho y ofrece un fondeadero al abrigo de todos los vientos y capaz de recibir embarcaciones de cualquier calado. La mayor extensión del puerto es de unos diez kilómetros de este a oeste, no midiendo más de cinco kilómetros de norte a sur. Su interior lo forman dos grandes ensenadas, interponiéndose entre ellas la península impropiamente llamada cayo de Juan Tomás, en cuyo extremo norte que avanza hacia el medio del cañón se levanta la fortaleza o torreón de la Reina Amalia que defendía el puerto en la época colonial. De dichas ensenadas la mayor y más occidental es la de Benet, y se subdivide en otras secundarias como las de Rojas y Juan Tomás. Desaguan en ellas el río Cabañas al sur y el La Plata al sureste. Hay en la bahía de Cabañas varios cayos, todos de buena tierra, como los de Coco al noreste y el de las Almejas al sur.

La boca del puerto de Bahía Honda – que también pertenecía al término municipal de Cabañas al oeste del de Cabañas, tiene un ancho de 1,3 kilómetros aproximadamente, presentándose abierta al norte entre la punta de Los Pescadores. Forma la entrada un cañón como de un kilómetro y medio de largo y ancho muy variable y de orillas sucias de arrecifes, después del cual se ensancha interiormente, convirtiéndose en un espacioso y abrigado tablazo. La anchura mayor del puerto de Bahía Honda es de este a oeste unos cinco kilómetros, siendo muy sinuoso en su contorno, formando varias ensenadas, con las respectivas puntas que las distinguen unas de otras.

La cabecera del término municipal era Cabañas, que fue fundada alrededor del año 1812. Conforme al último censo republicano en 1953 contaba con entonces con 2226 habitantes.

Mayor población tenía Bahía Honda, 3 042 habitantes. Esta población tomó su nombre de una hacienda mercedada el 11 de septiembre de 1648 y repartida más de un siglo después en 1779, año en que se levantó la primera casa alrededor de la cual surgiría la población. Bahía Honda se encuentra situada a dos kilómetros de la costa norte y del puerto del mismo nombre, cerca de las faldas de la Sierra del Rosario y de la orilla derecha del río Bahía Honda. Tanto el caserío como el poblado cobraron importancia a partir de 1812 cuando se edificó la fortificación de San Fernando al este de la boca del puerto y en bien elegida posición para dominar su entrada. La construcción del castillo fue un factor determinante para el progreso del poblado, que hasta entonces se veía constantemente amenazado por los corsarios de las los territorios continentales de España levantados en armas contra la Península.

En 1859, Bahía Honda era una de las 31 jurisdicciones en que se dividía Cuba y le pertenecían San Diego de Núñez y Las Pozas. Por el Real Decreto de 27 de julio de 1869 se establece su ayuntamiento, que desapareció al dictar el general Leonardo Wood la Orden Militar 23 de 1902 disponiendo, entre otras cosas, su anexión a Cabañas.

Se afirma que en 1794 se levantó en este lugar una ermita dedicada a San José, la cual el Obispo Espada en 1822 agregó como auxiliar a la parroquia de Las Pozas (Cacarajícara). Reconstruida la ermita en 1822, ocho años después hubo que hacerle importantes reparaciones por los daños ocasionados por un fuerte ciclón. En el año de de 1861 el obispo Fleix ySolans la hizo parroquia.

Otro núcleo de significación es el central Orozco, cabecera del barrio del mismo nombre, que en el censo de 1953 tenía un total de 11 740 habitantes.

Sólo por la importancia que tuvo en el siglo XIX como cabecera de Partido, primero, y como término municipal después – carácter que perdió durante la primera ocupación norteamericana – se debe mencionar el poblado de San Diego de Núñez.

Economía:

El suelo del antiguo término municipal de Cabañas es muy fértil, como lo demuestra la forma en que esa zona de la provincia aprovechó la expansión azucarera y lo corrobora el hecho de que en la década de 1950 su producción agrícola anual equivalía al 7 % de la de Pinar del Río. Producía Cabañas entre otros rubros agropecuarios menores: caña de azúcar, arroz, ganado, malanga blanca, yuca dulce y otras viandas, frutales, maíz, café, tabaco y productos forestales. El cultivo de la caña constituía el 56 % de los ingresos agrícolas del término municipal y el 32 % del total producido por la provincia. Cabañas constituía el mayor productor de caña de azúcar de Pinar del Río. Seguía en orden de importancia el arroz, que aportaba un 17 % del total de ingresos al municipio por productos agropecuarios, luego el ganado con un 11 % y finalmente las viandas con un 6%.

Cabañas ocupaba el segundo lugar entre los términos municipales de la región occidental del país que producían café y, además, figuraba en un lugar destacado entre todos los municipios del país que producían plátanos frutales, con más de 30 000 racimos.

Sus áreas dedicadas al pastoreo sumaban 23 610 hectáreas, las cubiertas de monte 8 976 y las afectadas por el marabú apenas 952.

Contaba Cabañas con tres centrales azucareros:

- Central Bahía Honda: Fundado en 1870, de propiedad cubana, con capacidad de molienda de 210 000 @arrobas de caña diarias.

- Central Merceditas: Fundado en 1902, de propiedad norteamericana, con capacidad de molienda de 180 000 @ de caña diarias.

- Central Orozco: Fundado en 1813, de propiedad cubana, con capacidad de molienda de 272 000 @ de caña diarias.

El embarque de los azúcares que se producían en estos tres centrales, más el que producía el central Niágara de Consolación del Norte le otorgaba algún movimiento comercial a los puertos de Bahía Honda y Cabañas.

Datos censales:

Durante la República el municipio de Cabañas cuadruplicó su población debido, fundamentalmente, a la creación de puestos de trabajo asociados a la industria azucarera:

Población del término municipal de Cabañas según los censos de 1887  a 1953

1887 1899 1907 1919 1931 1943 1953
21 246 7 107 11 552 17 649 21 623 28 303 31 939

Como se puede apreciar en el censo de 1899 la población del término municipal de Cabañas fue duramente golpeada por los horrores de la Guerra del 95, sobre todo por la Reconcentración de los campesinos ordenada por el Capitán General Español Valeriano Weyler. Tuvieron que pasar más de 30 años para que el municipio recobrará la cantidad de habitantes que tenía según los datos del censo de 1887.

Según el censo de 1953 el número de viviendas urbanas en el término municipal de Cabañas era de 1 965 y el rurales 4 399, lo que hacía un total de 6 634 casas en total; la población económicamente activa (14 años o más) ascendía a 10 690 habitantes; de la población total de 31 939 que arrojó el censo un alto porcentaje (38.4) se declaraba analfabeta.

Comunicaciones:

Un puente en la carretera Cabañas - Bahía Honda (principios del siglo XX)
El término de Cabañas era atravesado de este a oeste por el Circuito Norte de Carreteras que permitía la comunicación de una parte con Quiebra Hacha, Mariel, Guanajay, la Carretera Central y La Habana y de la otra con Bahía Honda, La Mulata, Las Pozas, La Palma, San Vicente, Viñales y Pinar del Río. También existía una carretera que conducía a Artemisa atravesando la zona montañosa.

El municipio contaba con servicios de correo, teléfono local y de larga distancia y telégrafo tanto en la cabecera de Cabañas como en Bahía Honda.

Historia local:

La primera merced otorgada data del 29 de mayo de 1599 y fue concedida a Juan Suárez para explotar el corral de La Dominica, pero antes de que cobrara fuerza la colonización del territorio la Cabañas alcanzó notoriedad cuando en aguas cercanas a su bahía - el 30 y 31 de agosto de 1638 - se produjo una gran batalla naval entre la flota de galeones española procedente de Portobelo y Chagres, comandada por Carlos de Ibarra, Marqués de Caracena, y una escuadra corsaria bajo el mando de Cornelio Jols “Pata de Palo”, quien tuvo que huir tras perder varias embarcaciones.

Tuvieron que transcurrir casi doscientos años para que en 1779 se comenzara a fomentar el primer caserío en lo que hoy es Bahía Honda. Un poco más tarde, en 1805, surgiría el poblado de San Diego de Núñez, cuando en cuatro solares donados por Matías Pérez Sánchez fue erigida una ermita de construcción muy modesta que fue destruida durante la Guerra del 95 cuando ya había sido reconocida como parroquia. Fue San Diego Núñez durante el siglo XIX, y hasta la destrucción que trajo aparejada la última contienda emancipadora de Cuba, un poblado de relativa importancia; tanto así que en 1879 se le permitió constituir su propio ayuntamiento, condición que perdió durante la primera ocupación de Estados Unidos cuando fue anexado al término municipal de Cabañas.

En 1812 Bonifacio Duarte, que esperaba adquirir el título de marqués de Cabañas adquirió unas doce caballerías del antiguo corral La Dominica con el objetivo de fundar una población donde apenas existían algunas chozas de embarrado habitadas por pescadores. Como, en definitiva, no lograra su propósito subastó todo el lote que fue pasando por diferentes dueños y subdividiéndose. En 1822 el pueblo de Cabañas fue definitivamente trasladado a su posición actual ocupando una caballería y media de tierra.

Brigadier del Ejército Libertador
Pedro Sáenz Yáñez
Cabañas tuvo una vida lánguida durante el resto del siglo XIX y nunca adquirió gran importancia, no obstante su Ayuntamiento fue creado por disposición del Gobernador General el 6 de septiembre de 1878, comenzando su vida municipal el 1ro de enero del año siguiente.

Durante la Guerra del 95 el territorio del municipio de Cabañas fue escenario de encarnizados combates como los de El Rubí y Lomas de Tapia sostenidos por el Lugarteniente General del Ejército Libertador cubano, Antonio Maceo. La población de Cabañas, sobre todo la campesina se redujo considerablemente durante la contienda a causa de la criminal política de Reconcentración ordenada por el Capitán General Valeriano Weyler y Nicolau.

Entre los cubanos ilustres de Cabañas que jugaron un papel destacado en las conspiraciones independentistas es imprescindible destacar al gran novelista Cirilo Villaverde; pero también se debe mencionar a Martín Herrera Montero, quien fuera fundador del Club San Carlos de Cayo Hueso en La Florida. A la última gesta independentista Cabañas aportó al ejército Libertador valiosos cuadros militares como el brigadier Pedro Sáenz Yañez; el coronel Carlos Socarrás y Acosta, valiente oficial que se lanzó al campo de la independencia al frente de su familia y muriera heroicamente en el combate de Cacarajícara; el coronel Indalecio Sobrado; el teniente coronel Alejandro Gravier y otros muchos que se consagraron a la causa de hacer a Cuba libre.

Durante la República el término municipal de Cabañas no permaneció ajeno a las convulsiones políticas del país, especialmente durante los años 1906, 1912 y 1917: Durante la Guerrita de Agosto hubo en el territorio algunas partidas de liberales alzados contra el gobierno de Tomás Estrada Palma; en 1912 no llegó a producirse ninguna insurrección, pero algunos vecinos sufrieron arresto y persecución acusados de estar comprometidos con el alzamiento del Partido Independiente de Color; en 1917 se sublevaron pequeños núcleos de liberales contra el presidente Mario García Menocal sin que se produjeran combates con la fuerza pública. Por último, durante la guerra insurreccional contra el gobierno del presidente Fulgencio Batista en Cabañas algunas fuerzas rebeldes se enfrentaron contra las fuerzas del ejército.

Formaba parte Cabañas del partido judicial de Guanajay; contaba con un juzgado municipal de tercera clase en la cabecera y juzgados municipales de cuarta clase en Bahía Honda y San Diego Núñez, correspondiéndole, también, la zona fiscal de Guanajay. Tenía el municipio jefatural local de Salubridad, Junta de Educación, oficina local de Comunicaciones y Junta Municipal Electoral.

Alcaldes municipales:

1899: José Barrios Trujillo
1900 – 1901: Rafael Gutiérrez Marín
1902 – 1907: Sin información disponible
1908: José Barrios Trujillo
1912: Gregorio Hernández Reyes
1916: José Barrios Trujillo
1920 – 1922: Modesto Tellería
1926 – 1932: Lorenzo Martínez Nodarse
1933: Eloy Cepero Socarrás (facto)
1936: Juan Rivero Bonet
1940 – 1944 – 1946: Jorge Luis Coronado Pedro
1950: Jorge Alonso Patiño
1954: Alfredo Abella Milián

Bibliografía consultada:

- La Enciclopedia de Cuba. Tomo 9. Municipios Pinar del Río, La Habana. Madrid. 1974.

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