 |
| Domingo Rosillo del Toro |
- ¿Leyó lo que dice la revista "Flying" de este mes. comandante? —preguntamos a la gloriosa reliquia de la aviación cubana.
Sí. - responde pausadamente Domingo Rosillo* -; ya tuve noticias del asunto.
- Aun con huellas en el rostro de la reciente operación a que se sometiera, realizada por el eminente cirujano —también aviador— doctor Ramírez Corría, el veterano piloto se agita en el fondo del butacón donde reposaba Hasta nuestra llegada.
- ¿Y que piensa usted de la historia publicada en "Flying”?
Que no tiene mayor importancia. Es lo de siempre: el no querer dejar nada para nadie. Algo semejante al caso latente de nuestro ilustre Finlay...
- Y agrega, alzando el tono de voz:
Todo el pueblo de Cuba sabe que fui el primero en volar desde Key West a la Habana, pero además ahí están, como usted los puede ver... (Y nos muestra sendos v apergaminados documentos oficiales) . . . las evidencias irrefutables, suscritas por las autoridades de aquella época, en que se afirma mi condición de ser el primero...