Preserving cuba´s memory

Mostrando entradas con la etiqueta Curiosidades. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Curiosidades. Mostrar todas las entradas

lunes, 20 de febrero de 2017

El monstruo de Rancho Luna

Corrían los primeros días de 1959 cuando la noticia sobre la existencia de un monstruo aterró a los vecinos de la playa Rancho Luna en Cienfuegos.

Aseguraban los lugareños que en las noches más oscuras emergía del mar una figura extraña que corría velozmente dando fuertes alaridos… al amanecer una larga fila de animales destrozados era el balance de su obra.

El pánico se apoderó de los vecinos. Los pocos ricos recogieron a toda prisa sus propiedades y partieron con rumbo a Cienfuegos, mientras los más pobres acampaban con enseres y prole bajo la protección de los muros del Castillo de Jagua.

Sólo los más osados decidieron quedarse a enfrentar al “monstruo de la playa”, que el imaginario popular igualaba ya al abominable hombre de las nieves. Noche tras noche montaban guardia frente al mar los guajiros con escopetas, apoyados por una legión de entusiastas y descreídos jóvenes alborotadores de la ciudad de Cienfuegos, para los que la existencia de una entidad malvada y sobrenatural se había convertido en la excusa perfecta para parrandear en la playa. Mas, pasaban los días y el monstruo no daba señales o, misteriosamente, aparecían los rastros sangrientos de animales muertos lejos de donde los hombres vigilaban, como si el mismo demonio le dijera al ser donde estaban apostadas las cuadrillas que lo cazaban.

martes, 10 de mayo de 2016

Policía montada de La Habana

Policía de tráfico montada de La Habana

¿Por qué los cubanos les dicen caballitos a los policías de la motorizada?... Pues, por la fuerza de la tradición:

Esta foto de 1913 muestra a la policía de tráfico montada de La Habana, a los que los habaneros jocosamente llamaban "caballitos". Ellos serían lo que legarían su mote a sus sucesores del cuerpo; aunque estos, por el empuje de la civilización, ya hubiesen cambiado las cuatro patas por las dos ruedas.

lunes, 25 de abril de 2016

El Tarzán cubano

Ángel de la Torre, el "Tarzán cubano"
Durante la década del 40 del siglo pasado alcanzó gran celebridad en Cuba un personaje particularmente excéntrico llamado Ángel de la Torre que se internó en el bosque de La Habana para vivir al aire libre y de forma completamente natural.

En su aventura y afán de ganar fama (porque si hubiese sido otro su propósito se hubiese ido a la Ciénaga de Zapata o las montañas de Oriente), Ángel hizo cosas tan locas como lanzarse un clavado en el Almendares desde el puente de la calle 23; asegurándose antes, por supuesto, que su hazaña fuese atestiguada por un nutrido grupo de periodistas y admiradores, que también los tuvo.

Una noche, burló a las autoridades, tomó una canoa y tras remar río abajo se dirigió a La Habana bordeando el litoral para, finalmente, desembarcar frente al castillo de La Punta escasamente vestido con un taparrabos. Dada la alarma fue perseguido pertinazmente por la policía que no pudo alcanzarle, pues el moderno hombre feraz cruzó a toda carrera Malecón y en su plena encuerez fue a refugiarse en el local de una radioemisora que existía en Prado.

lunes, 18 de abril de 2016

¿Por qué los cubanos le decimos fa al detergente?

Publicidad del detergente Fab
En la Cuba republicana era muy popular una marca de detergente de la compañía norteamericana Colgate - Palmolive, llamada Fab. 

Fab, que había sido lanzada en 1952 por su casa matriz, se impuso rápidamente en el mercado cubano; no sólo por su calidad superior, sino también por la expansión del uso de las lavadoras o estrategias comerciales muy en boga en la época como el otorgamiento de premios. El producto se comercializaba en cajas de cartón y era producido en Detergentes Cubanos SA, empresa del país subsidiaria de Colgate - Palmolive.

El vocablo Fab se fue deformando por el uso popular y pronto el cubano dejó de pronunciar la b final para sencillamente decirle "fa", lo que con el tiempo se hizo extensivo a todas las marcas de detergente en polvo y se impuso como un sucedáneo del mismo dentro del lenguaje de nuestros paisanos.