Antilla Sugar States era la empresa propietaria de los centrales Báguanos y Tacajó. Poseía un capital ascendente a 2 440 000 pesos y era propiedad de Salustiano García Díaz quien poseía dos centrales más, el Algodones y el San Francisco y arrendaba otro, el Purio.
Salustiano García era el presidente y vicetesorero de la compañía y Juan García Díaz, el vicepresidente y tesorero. En la compañía existían también tres vicepresidentes: Jorge Hernández Trelles, José Suárez Espinosa y Amasbindo Álvarez, quienes representaban los intereses de The Royal Bank of Canada, antiguo propietario de los dos centrales.
Los García Díaz compraron el Algodones, el Báguanos y el Tacajó a la Sugar Plantation Operating Company - una filial de The Royal Bank of Canada - que operaba los tres centrales. También compraría el Araujo, que en 1953 revenderían a Julio Lobo.
