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martes, 1 de agosto de 2017

Central Fidencia - Centrales de Cuba

El central Fidencia en 1913
El central Fidencia, ubicado en Placetas, Las Villas, era el No. 100 del país por su capacidad de producción ascendente a 230 000 @ de caña diarias, un rendimiento industrial bajo, 1 900 trabajadores en zafra y 253 caballerías de tierras propias.

Se fundó, probablemente, en 1874 por José Vergara Iñarra, quien también había sido propietario del central Convento y había fundado en 1873 el central Adela que vendería en 1875, aunque otros sitúan su fundación en 1880 y otros en 1875. Se llamó Convenio en 1875 y en 1903 adoptó el de Fidencia.

Según algunos había pertenecido al rico hacendado José Baró, pasando a principios de la década de 1880 a sus herederos en sociedad con el coronel del ejército español José Vergara y a finales de ese decenio a la propiedad única de este último y sus herederos.

El central Fidencia en 1913
Su hijo vendió el central en 1900 a Domingo Léon González quien lo nombró como su esposa: Fidencia, convirtiéndose en uno de los seis centrales que llegó a poseer (Caridad, Fidencia, Ramona, San Pedro, Pilar y Estrella) antes de su quiebra durante la crisis de 1920.

En 1913 el central controlaba 112 caballerías de tierras, de las cuales se sembraban de caña 35 por la administración y 25 por colonos, destinándose las otras a diferentes usos. El Fidencia molía, además, la caña de otros 163 colonos que cultivaban otras 214 caballerías, las que unidas a las del central sumaban 274 caballerías en total para un peso de 13 762 381 @ de caña molidas ese año, con un rendimiento de 50 000 @ por caballería.

Iglesia en el batey del antiguo central Fidencia
El ingenio sembraba la variedad cristalina y, como era común en la época no utilizaba fertilizantes ni regadío para su cultivo.

Para el transporte de la caña se servía de 18 km de ferrocarril de vía ancha, 9 fragatas y una locomotora.

La maquinaria del Fidencia, constaba, en ese año de 1913, de un basculador lateral, sistema Arango, y de una desmenuzadora, seguidos de un juego de tres trapiches, cuatro defecadoras de 5 000 galones cada una, un evaporador de triple efecto de 15 000 pies de superficie calórica, tres tachos de punto con 345 sacos de cabida, doce cristalizadores abiertos de 180 sacos cada uno, 18 centrífugas y una batería de calderas con 1 800 caballos, compuesta de nueve multitubulares en seis hornos.

Durante la zafra de 1913 el Fidencia fabricó 112 408 sacos de azúcar de 325 libras y en la de 1914, 89 975 sacos del mismo peso.

Después  del crack de 1921 pasó a la propiedad de la "Compañía Azucarera Sagua - Placetas", administrado por Francisco León. Domingo León mantuvo intereses en el central hasta su fallecimiento en 1943.

Entre 1930 y 1936 se mantuvo inactivo, reiniciando su molienda operado por Gregorio Escagedo. A finales de la década de 1930 se encontraba presidido por Claudio González de Mendoza, mientras Alberto Pérez Valdés fungía como tesorero.

En 1958 pertenecía el Fidencia a la familia Escagedo, quienes también tenían participación en el central Caracas que compartían con la familia Cacicedo. Gregorio Escagedo Salmón era su presidente y sus dos hijos: Gregorio y Marcos Millán Escagedo García eran, respetivamente, vicepresidente y tesorero. Los Escagedo habían adquirido el central en 1945 en sociedad con Julio Lobo a quien habían comprado su parte del negocio en 1947.

Tras el triunfo de la Revolución Cubana de 1959 el central fue nacionalizado por el nuevo gobierno de la Isla que lo renombró como Juan Pedro Carbó Serviá.

Bibliografía consultada:

  • Jiménez Soler, Guillermo. Las empresas de Cuba 1958. Editorial de Ciencias Sociales. 5ta Edición. La Habana. 2014.
  • Portafolio Azucarero. Industria Azucarera de Cuba 1912 - 1914. Secretaría de Agricultura, Comercio y Trabajo. La Moderna Poesía. La Habana. 1914.

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