Preserving cuba´s memory

lunes, 19 de septiembre de 2016

Central Ramona - Centrales de Cuba

Central Quintín Banderas (antiguo central Ramona)
El central Ramona, ubicado en Rancho Veloz, Las Villas, era uno de los centrales grandes del país - el número 40 según su capacidad de molienda ascendente a 380 000 @ de caña diarias - pero con un rendimiento industrial de los más bajos. Tenía anexa una refinería, empleaba 3 600 trabajadores en zafra y poseía 1 524 caballerías de tierra.

Se trataba de un ingenio antiguo, pues había sido fundado en 1837 con el nombre de San Francisco de Paula (sólo a partir de 1869 sería conocido como Ramona). Era entonces la mayor de las fábricas de azúcar de la región, donde llegaron a existir hasta otros once ingenios y trapiches: Santa Fe, Santa Roque, San Pedro, Urrutia, San Vicente, Caridad, Mallorquín, Crimea, Tartecio y Cuatro Caminos. Ya en la primera década del siglo XX la gran mayoría habían sido desactivados y en 1921 quedó solo el de Ramona, que en 1932 incorporó la refinería de azúcar con Su refinería tenía na capacidad de 6 500 quintales que funcionaba mediante el procedimiento de carbón activado.

En 1869, durante la Guerra de los Diez Años el ingenio fue asaltado y quemado por las fuerzas del ejército Libertador comandadas por el brigadier José Luis Robau y el coronel Nicolás Alberdi, ocurriendo este hecho en el año 1869.

Bendición de la capilla dedicada a San Juan Bosco en el central Ramona (1936)
Entre 1874 y 1915  había pertenecido a la familia Arrechavaleta, de origen vasco, propietarios desde 1869, junto junto con los Amézaga y Cía, de una de las primeras y más importantes casas comerciales en Matanzas y Cárdenas que con posterioridad se dedicara al giro del azúcar. Durante la etapa en que perteneció a Arrechavaleta se construyó la red de vías férreas de 36 pulgadas del central que ya en 1890  llegaba hasta Jiquiabo, con enlace para Palo Prieto y otro ramal hasta Berbería.

Después pasó a la propiedad de Domingo León, propietario de otros cinco centrales (Caridad, Fidencia, San Pedro, Pilar y Estrella), rico comerciante - hacendado de Sagua la Grande que quebró durante la crisis económica de los años 20, tras lo cual en 1921 fue adquirido por Marcelino García Beltrán y vendido por sus herederos en 1945 a los hermanos Enrique, Alfredo y Florentino blanco Rosell, naturales de Santiago de Cuba, quienes poseían, además, el central San Ramón en Mariel, La Habana. Los blanco Rosell operaban el Ramona bajo la razón social de "Compañía Azucarera Central Ramona".

Tras el triunfo de la Revolución Cubana de 1959 el central Ramona fue nacionalizado por el nuevo gobierno de la Isla que lo renombró como central Quintín Banderas.

En 2005, durante la reestructuración de la industria azucarera cubana, el central fue puesto paralizado y puesto en conservación; no así su refinería que siguió funcionando. A diferencia de muchos de sus homólogos que resultaron finalmente demolidos el Quintín Banderas recibió una fuerte inversión y fue puesto de nuevo en marcha diez años después.

Bibliografía consultados:

- Enciclopedia Colaborativa Cubana EcuRed. Central Quintín Banderas.
- Jiménez Soler, Guillermo. Los propietarios de Cuba. Editorial de Ciencias Sociales. 5ta Edición. La Habana. 2014.
- Tic Tac Tic Tac azucarero. Periódico Vanguardia. 9 de octubre de 2015.








No hay comentarios:

Publicar un comentario