Preserving cuba´s memory

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Compañía Azucarera Atlántica del Golfo

La Compañía Azucarera Atlántica del Golfo era la propietaria de los centrales Álava, Conchita y Mercedes en Matanzas y el Lugareño, el Morón y el Stewart en Camagüey. Estos sumaban una capacidad de producción de 3 336 000 @ de caña diarias que representaba el segundo mayor grupo azucarero de Cuba y el primero de capital norteamericano. Controlaba, además, 550 millas de ferrocarril y una destilería en el central Morón que en 1958 se encontraba inactiva.

Tenía un capital ascendente a $10 400 000 en 1957, propiedad de "Sullivan & Cronwell" que tenía intereses asociados con el grupo Rionda, en sociedad con "Loeb & Rhoades and Company" y con la "Sucesión de Falla Gutiérrez".

John L. Loeb era el presidente de la Junta y Lawrence Crosby, presidente de la firma y sus subsidiarias. Desde 1958 Miguel Falla Álvarez, representante de la "Sucesión de Falla Gutiérrez" era su vicepresidente y administrador general. Ya desde antes Alejandro Suero Falla, cabeza de los Sucesión formaba parte de la Junta de Directores.

La Azucarera Atlántica del Golfo era la continuadora de los intereses de la desaparecida "Cuban Cane Sugar Corporation", que en una época fuera la mayor compañía azucarera del mundo. Luego de la quiebra de ésta en 1929 y su remate judicial en 1934 por la irrisoria cifra de $4 000 000 la mitad de sus centrales serían demolidos y otros pasarían a manos de otros propietarios, conservado la Atlántica del Golfo sólo los mencionados Álava, Conchita, Mercedes, Lugareño, Morón y Stewart.

A partir de los años 50 comenzaron a liquidar sus intereses en Cuba y tenían la intención de vender los seis centrales que aún controlaban. El 2 de enero de 1958 anunciaron un plan de completa liquidación, desatando una lucha entre los diversos grupos que tenían intereses en ella (Julio Lobo, Fulgencio Batista, Francisco Blanco y la Sucesión de Falla) por alcanzar su control, siendo los Falla los que finalmente lograrían imponerse.

Como el resto de las firmas azucareras norteamericanas en Cuba, la cotización de sus acciones había caído en picada en la década de 1950 y sí en 1956 se cotizaban a $20, ya en 1959 sólo se pagaban en $3.

Fue nacionalizada por el gobierno de Cuba el 8 de agosto de 1960 junto a otras grandes compañías de propiedad estadounidense.

Actualmente existe una reclamación ante los tribunales norteamericanos por su expropiación en la cual se demanda una indemnización al gobierno cubano por 170 222 600 pesos.

Bibliografía consultada:

* Foreing Claims Settlement Commission of The United States.
* Jiménez Soler, Guillermo. Los propietarios de Cuba. Editorial de Ciencias Sociales. 5ta Edición. La Habana. 2014.


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