Preserving cuba´s memory

jueves, 15 de septiembre de 2016

Central Cuba - Centrales de Cuba

Central Cuba de Pedro Betancourt
El central Cuba, ubicado en Pedro Betancourt, Matanzas, era el número 22 del país según su capacidad de molienda que ascendía a 500 000 @ de caña diarias, empleaba 4 335 trabajadores en zafra y poseía 1356 caballerías de tierra propias. Era, además, uno de los treinta centrales de la Isla que se dedicaban a la cría de razas selectas de ganado.

No se conoce la fecha exacta de su fundación que algunas fuentes sitúan en 1865 cuando varios pequeños ingenios se unieron en uno más grande nombrado Piraña. A principios del siglo XX era propiedad de Leandro Soler, pasando en 1904 a manos de sus herederos. Hasta 1906 fue conocido como central Filomena y hasta 1909 como central Enriqueta.

El coronel del Ejército Libertador cubano José Miguel Tarafa lo adquirió ese último año y lo renombró como Cuba. Tarafa lo colocó bajo el control de "The Central Cuba Sugar Company", junto con los otros tres centrales de su propiedad sitos en la provincia de Matanzas: el Flora, en Bolondrón, el Santo Domingo en Unión de Reyes y el Saratoga en Sabanilla del Comendador. En 1917 le adicionó al cuba los ingenios Sarataga y Flora y algunas fincas circundantes.
Central Cuba Libre en pleno proceso de desmontaje
Tras la muerte del coronel Tarafa pasó a manos de sus herederos José Miguel, Josefina y Laura Tarafa Govín, y Alicia de Mendoza, viuda de Antonio, todos directores de la "Azucarera central de Cuba" que operaba también el central Santo Domingo. Jorge Barroso Govín del Piñar era su presidente y José Terrad fungía comovicepresidente.

El gobierno cubano nacionalizó el central tras el triunfo de la Revolución de 1959 y lo renombró como central Cuba Libre. 

En 2004, durante el proceso de reestructuración de la industria azucarera de la Isla se decidió paralizar el central Cuba y ponerlo en conservación; sin embargo a partir del 2007 comenzó a carroñearse y ya en 2010 se dio la orden de desmantelarlo. El central fue desmontado y excepto tres, exhibidas en el Museo Azucarero de Cárdenas, el resto de sus antiguas locomotoras de vapor fueron picadas para venderse como chatarra. Luego de su demolición las cañas del Cuba Libre pasaron a ser molidas por los centrales Mario Muñoz y René Fraga.

Bibliografía consultada:

- Álvarez Rodríguez, Maylan. La callada molienda. Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau. La Habana. 2013.
- Jiménez Soler, Guillermo. Los propietarios de Cuba. Editorial de Ciencias Sociales. 5ta Edición. La Habana. 2014.





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