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miércoles, 2 de agosto de 2017

Central Josefita - Centrales de Cuba

Central Josefita en 1913
El central Josefita, ubicado en Nueva Paz, La Habana, era un central pequeño, el 141 del país por su capacidad de molienda ascendente a 160 000 @ de caña diarias, con un rendimiento industrial bajo, 38 caballerías de tierras propias y 2 000 trabajadores en zafra. Sus tierras eran fértiles y, además de caña de azúcar, en ellas se cultivaban maíz, tomates de exportación, maní y girasol.

Se desconoce el año de su fundación. Se llamó primero Santísima Trinidad hasta que se le rebautizó en honor a Josefa Carbonell de García, su propietaria en 1860. En 1874 aparece como propiedad de Miguel Suárez Vigil y en 1878 pasa a los herederos de Josefa Carbonell, de 1891 a 1905 ó 1908 a José Antonio Flores Estrada y después a Santiago Bannatyne hasta 1913 en que es adquirido por el italiano Stefano Calcavecchia.

Calcavecchia, natural de Sicilia, ingeniero graduado en Palermo y Lieja, se había establecido en La Habana en 1905 y en 1910 fundó su propia firma "Calcavecchia Aballí y Compañía - integrada por su hermano Guiseppe y el cubano Carlos Aballí - especializada en la instalación total o parcial de centrales azucareros, tanto en Cuba como en el extranjero, habiendo participado en la de los centrales Fe, Gómez Mena, Unión, Fidencia, Abela, San Pedro, Sofía, Fortuna, Caracas, el Oriente y otros, así como en el Josefita, que adquiriera.

En 1913 el Josefita sembraba la variedad cristalina y aunque no utilizaba regadío, sí empleaba fertilizantes, lo que no resultaba habitual en la época. Para su transporte se servía de 14 Km. de vía ancha, 40 fragatas alquiladas y dos locomotoras.

Su maquinaria se componía, en ese entonces de un basculador sistema Arango y de una desmenuzadora, seguida de un juego de tres trapiches, 30 defecadoras de 400 y 500 galones de cabida; dos evaporadores de triple efecto con 8 000 pies de superficie calórica; cuatro tachos de punto: uno de 125, 2 de 100 y uno de 75; haciendo un total de 400 sacos de cabida; 16 cristalizadores abiertos; 26 centrífugas y una batería de calderas con 2 400 caballos, compuesta de ocho multitubulares en cuatro hornos.

Durante la zafra de 1913 el ingenio fabricó 88 3000 sacos de azúcar de 325 libras.

El español Ricardo Martínez Martínez se lo arrendó a Calcavecchia hasta que, finalmente, pasó a su propiedad tras el crack de 1921. Martínez había comenzado como propietario de una pequeña tienda de víceres en el batey La Esperanza y levantado su capital gracias a las relaciones que mantuvo con Manuel García, el famoso bandolero de finales del siglo XIX que operaba en la zona.

Su historia en la primera mitad del siglo XX fue muy accidentada: el ciclón de 1926 le causo grandes daños y en 1940 un incendio lo destruyó casi totalmente. Entre los años 1931 y 1935 permaneció inactivo.

Ruinas del central Josefita (2002)
Todas sus cañas eran de la variedad POJ-2878 y no poseía cañas de la administración. El 60 % de la caña molida se obtenía en tierras del central por colonos que la transportaban en carretas; lo mismo sucedía con el otro 40 % que obtenía fuera de sus tierras; aunque en los años últimos años anteriores al triunfo de la Revolución Cubana se encontraba ensayando el uso de camiones.

En 1958 el español Ricardo Martínez Martínez continuaba siendo su propietario; José Manuel Martínez Rivera era su presidente y administrador general desde los años 40 y había sido su administrador desde la década de 1930 hasta 1957 en que se mantuvo sólo como presidente. Uno de los yernos del propietario, el Dr. José Figarola Infante, permaneció como secretario durante todo ese período.

Tras el triunfo de la Revolución Cubana de 1959 el central fue nacionalizado por el nuevo Gobierno de la Isla que lo renombró como central Manuel Isla Pérez.

Durante la reestructuración de la industria azucarera cubana llevada a cabo por el MINAZ en los años 2000 el antiguo Josefita fue paralizado y, posteriormente, demolido.

     

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