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sábado, 15 de julio de 2017

Central El Pilar - Centrales de Cuba

Central El Pilar (1913)
El central El Pilar, ubicado en Artemisa, Pinar del Río, era, en 1958, el No. 66 del país por su capacidad de producción que ascendía a 270 000 @ de caña diarias, pero con un rendimiento industrial por debajo de la media del país. Empleaba unos 3 000 trabajadores en zafra y poseía 329 caballerías de tierras.

No se conoce con exactitud el año de su fundación, pero todas las fuentes coinciden en que ocurrió antes de 1850 y su primer propietario fue Miguel Chapottín, pasando posteriormente durante la década de 1870 al vizcaíno Francisco Durañona, a quien algunos atribuyen su fundación. Durañona, propietario también de los ingenios Toledo y Antonia, tenía tres hijas que se casaron con tres de los cinco hermanos Goicochea Peiret, propietarios de los ingenios Providencia y San José, uno de los cuales, Fermín (casado con su hija en 1891) se convertiría en su propietario trece años después de su fallecimiento el 8 de enero de 1878.


Maquinaria del central El Pilar (1913)
En 1913 trabajaban para el central 300 colonos que cultivaban las variedades de caña cristalina y morada en 250 caballerías de caña. Como era costumbre en la época no se utilizaban en su cultivo ni fertilizantes ni regadío. Para el transporte de la caña se servía El Pilar de la red de tráfico del ferrocarril del Oeste.

La maquinaría del ingenio en ese año de 1913 constaba de doce transbordadores en los campos, uno en el central, una desfibradora seguida de dos molinos Fletcher, catorce defecadoras con capacidad de 9 200 galones, un evaporador de triple efecto de 7 500 pies, dos tachos de punto Fletcher y Cail, un cristalizador abierto con capacidad de 225 sacos y 250 carritos con 1 250 sacos de cabida; catorce centrífugas sistema Hepworth y Weston, cinco calderas sistema multitubular, cinco hornos corrientes y una caldera de Babcock & Wilcox para carb'on, con un total de 1 200 caballos de fuerza.

Maquinaria del central El Pilar (1913)
Fermín Goicochea - senador de la República entre 1913 y 1921 - lo vendió en 1918 por $900 000 a Pedro Laborde Martino, ciudadano francés, cuyos herederos lo conservaron hasta 1929 en que pasó a la "Compañía Azucarera Artemisa SA" que a su vez lo traspasó en 1937 al general del Ejército Libertador Rafael Montalvo. Tras el fallecimiento de este último en 1947 José Carmona asumió la presidencia del central.

El magnate Julio Lobo, quien entonces estaba casado con Maria Esperanza Laza, sobrina del general Montalvo, lo adquirió en 1951 en sociedad con las familias Cacicedo y Escogedo, con los que lo mantendría hasta 1953 en que adquirió el control total.

Como otros centrales de Lobo, El Pilar tenía altos pasivo con otras empresas de su propiedad, pero su situación general era buena. En 1954 y 1955 sufrió pérdidas por $58 000 y $42 000 respectivamente; pero al año siguiente alcanzó utilidades por $248 000.

Tras el triunfo de la Revolución Cubana de 1959 el central fue nacionalizado y renombrado como central Eduardo García Lavandero.

Durante la reestructuración de la industria azucarera cubana llevada a cabo en la década del 2000 por el antiguo Ministerio del Azúcar el central fue demolido.

Bibliografía consultada:

  • Jiménez Soler, Guillermo. Las empresas de Cuba 1958. Editorial de Ciencias Sociales. 5ta Edición. La Habana. 2014.
  • Portafolio Azucarero. Industria Azucarera de Cuba 1912 - 1914. Secretaría de Agricultura, Comercio y Trabajo. La Moderna Poesía. La Habana. 1914.


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