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sábado, 6 de mayo de 2017

Central Jaronú - Centrales de Cuba

El gigantesco central Jaronú en la década de 1930
El central Jaronú, de Esmeralda, Camagüey, era el mayor central azucarero de Cuba por su capacidad de molienda ascendente a 1 100 000 @ de caña diarias, pero con un rendimiento industrial por debajo de la media nacional. Controlaba grandes extensiones de tierra (1 623 caballerías) y empleaba  más de 9 000 trabajadores en zafra. Contaba con su propio aeropuerto.

Se fundó en el año 1921 y fue uno de los últimos centrales que se construyó en Cuba durante la República y no sólo era el mayor de Cuba, sino del mundo. Se le bautizó con el nombre de Jaronú por el nombre aborigen del sitio donde se construyó. Su casa de ingenio fue construida de acero, con tres pisos y los pasos de fabricación de un departamento a otro se producían por gravedad.

Junto al central se edificó el batey, uno de los más confortables y de mejor trazado urbano de Cuba. El poblado de 600 metros de largo por 300 de ancho se distribuyó en dieciocho cuadrículas de 100 metros por cada uno de sus lados. En 2009 fue declarado Monumento Nacional.
El central Brasil en la actualidad
Fue el tercero de los centrales cubanos en sobrepasar el millón de sacos de azúcar en una zafra (durante la zafra gigante de 1952).

Según la Comisión Técnica Azucarera en 1951 sus costos eran de 14.90 por cada saco de azúcar de 325 libras - el segundo más bajo del país - y sus activos totales estaban valorados en $16 604 516.

En 1958 estaba operado por "Central Cunagua SA", filial de la "American Sugar Refining Company", la mayor refinadora de azúcar de caña en Estados Unidos que poseía también en Cuba el central Cunagua.

Tras el triunfo de la Revolución Cubana de 1959 fue nacionalizado por el Gobierno de Cuba que lo renombró como central Brasil.

Durante la reestructuración de la industria azucarera cubana de los años 2000 la autoridades del desaparecido Ministerio del Azúcar decidieron paralizar el central por no considerarlo rentable. Sin embargo, a diferencia de la mayoría de los ingenios cubanos que fueron demolidos el Brasil sobrevivió a la hecatombre de la industria azucarera cubana y en 2014 volvió a moler tras realizarse una gran inversión en él.

* Bibliografía consultada:

  • Jiménez Soler, Guillermo. Las empresas de Cuba 1958. Editorial de Ciencias Sociales. 5ta Edición. La Habana. 2014.
  • EcuRed. Central Jaronú.


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