Preserving cuba´s memory

lunes, 20 de febrero de 2017

Julián de Zulueta Besson

Julián de Zulueta Bessón. Fue un importante empresario cubano de mediados del siglo XX. Abogado, Licenciado en Ciencias Económicas, Actuario Matemático y Profesor Mercantil fue propietario de dos centrales azucareros, cuatro bancos, una fábrica de fertilizantes y otra de envases de vidrio, además de un aserrío, una colonia de caña y numerosos inmuebles.

Nació en La Habana y era el último de los descendientes del patriarca Julián Zulueta Amondo que aún permanecía en la década de 1950 Cuba, pues casi todos se había radicado en España y Europa ya antes de la última guerra de independencia de Cuba.
En 1944 compró el central Fe al “The Royal Bank of Canada” y en 1952 adquirió la totalidad del central Zaza que desde 1914 estaba bajo el control de sus medios hermanos, Alfredo, Adolfo, Luis y Elvira Zulueta Ruiz de Gámiz que lo heredaran de su abuela Juana María, propietaria desde la muerte de su esposo en 1878.

A comienzos de la década de 1950 comenzó una política de compra de bancos nacionales y locales que comenzara con el Banco Continental, comprado en $1 500 000 a los herederos de Marcelino García Beltrán, a la par que adquiría el Banco Territorial. El 12 de abril de 1951 adquirió el Banco de Ultramar que transformó en el Banco Capitalizador Cubano y que vendió a fines de 1958; el 19 de julio de 1952 adquiriría el Banco Popular por $1 500 000.

Como resultado de las deudas de sus propietarios anteriores con el Banco Continental adquirió “Agrotecnia Industrial y Comercial SA”, una mezcladora de fertilizantes, ubicada en el Reparto Batista en La Habana y, en liquidación de un préstamo a José Novoa la fábrica “Vidrios SA”, constituida el 20 de marzo de 1944 para operar la antigua de Palatino fundada en 1914.

Zulueta Besson apoyó la lucha armada contra Fulgencio Batista a través de donaciones de dinero al Movimiento 26 de Julio. Tras la huelga bancaria de 1955 contrató al personal huelguista separado de los demás bancos y en 1956 nombró como Consejero de su banco a dos economistas oposicionistas: Felipe Pazos y José Álvarez Díaz. 

Tras el triunfo de la Revolución Cubana de 1959 fue partidario de la misma y permaneció en Cuba, a pesar de la nacionalización de sus propiedades, casi hasta la fecha de su muerte.

Se casó con la española María Abrisqueta Delgado, con la que tuvo cinco hijos: Fernando, Lorenzo, Javier, Julián y María. Vivía en 24, No. 2, Miramar, La Habana.

Bibliografía consultada:

* Jiménez Soler, Guillermo. Los propietarios de Cuba 1958. Ciencias Sociales. 4ta Edición. La Habana. 2014.

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