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martes, 20 de septiembre de 2016

Central Toledo - Centrales de Cuba

El central Toledo en 1920
El central Toledo, ubicado en el barrio de Los Quemados, en Marianao, en La Habana, era el más antiguo de los centrales conocidos en Cuba pues su fundación databa del siglo XVII. Era el 23er central del país por su capacidad de producción que ascendía a 450 000 @ de caña diarias, pero con un bajo rendimiento industrial. Empleaba a 4 200 trabajadores en zafra y poseía la 6ta refinería más grande de Cuba; además, controlaba 1 102 caballerías de tierra.

Existe constancia de la existencia en el lugar de un ingenio desde el el 2 de diciembre de 1675 con el nombre de San Andrés, fundado por Diego Franco de Castro, director del coro eclesiástico. En 1762, Juana de Sotolongo compró la finca y fundo en ella el ingenio Nuestra Señora del Carmen que 1783 aparecía bajo la propiedad de Gabriel González de Álamo, cuyos descendientes lo mantuvieron hasta el siglo XIX.

En 1850 el conde de Santovenia lo vendió a Marcelino del Allo y en 1858 pasó a la copropiedad de Francisco Durañona, José Pascual de Goicochea Belerdi y Antonio Tuero hasta 1865 en que se disolvió la sociedad y pasó a ser propiedad única del primero. Algunos autores señalan que fue el 23 de marzo de 1856 cuando el central pasó a la propiedad de Durañona, quien lo bautizó como Toledo, sitio de su nacimiento. 

El central Toledo tras el paso del Ciclón del 26
Como sus tres hijas se casaron con tres de los cinco hermanos Goicochea Peiret, propietarios de los ingenios Providencia y San José e hijos de su antiguo socio, tras su fallecimiento el 8 de enero de 1878 se mantuvo bajo la propiedad de los herederos de ambos, quienes lo vendieron en 1909 a Manuel Aspuru Isasi, quien fue su presidente hasta 1917 en que le sustituyó su hijo.

Su capacidad fue ampliada en 1918 cuando se le montó un  tándem Fulton; en 1933 se le instaló la refinería basada en carbón activado y, en 1954, seis unidades para la filtración de licores. El Toledo vendía sus siropes a Estados Unidos y su refinería tenía una capacidad de 7 000 qq diarios. La mayor parte de sus cañas se encontraban en Bauta, Caimito y en menor medida en Marianao, Boyeros y San Antonio de los Baños.

Manuel Aspuru construyó en el central un estadio donde se promocionaba la práctica del beisbol y el softbol y donde desde 1947 existía la Liga Amateur Libre del Central Toledo. En febrero de 1955 el vicepresidente de los Estados Unidos, Richard Nixon, durante su visita a Cuba, visitó el central por varios días en compañía de Manuel Aspuro quien le prodigó un fastuoso recibimiento.

En 1958 era operado por su propietario bajo la razón de Compañía Azucarera Central Toledo, que también comprendía al central Fajardo.

Tras el triunfo de la Revolución de 1959 fue nacionalizado por el nuevo gobierno de la Isla que lo renombró como central Manuel Martínez Prieto, un obrero del Toledo que había sido asesinado por las fuerzas represivas del gobierno de Fulgencio Batista en marzo de 1958.

Durante la reestructuración de la industria azucarera cubana conocida como Tarea Álvaro Reynoso en la década del 2000 se decidió paralizar el central y desmantelarlo. Su refinería se trasladó entonces para las inmediaciones del central Mario Múñoz (antiguo central Zorrilla).

Bibliografía:

- Enciclopedia Colaborativa Cubana EcuRed - Central Toledo.
- Jiménez Soler, Guillermo. Los propietarios de Cuba. Editorial de Ciencias Sociales. 5ta Edición. La Habana. 2014.

1 comentario:

  1. Hola Ruslán: sabes, por alguna casualidad, cuál es la función actual del central Toledo? Funciona en realidad como museo o le ha sido asignada otra función?

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