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miércoles, 22 de febrero de 2017

Banco Territorial de Cuba - Bancos de Cuba

Amargura 53 sede del antiguo Banco Territorial de Cuba
El Banco Territorial de Cuba era el único banco de crédito territorial. Sus oficinas centrales se encontraban en Amargura 53, en La Habana.

Tenía un capital ascendente a $1 500 000 y era uno de los cuatro banco pertenecientes a Julián de Zulueta, su presidente.

Durante el siglo XIX habían existido otras dos experiencias dedicadas a igual especialidad crediticia pero de poca significación: "Crédito Territorial Cubano", fundado en 1857, que no alcanzara gran desarrollo, "Banco Hipotecario de la Isla de Cuba", fundado en 1881, que nunca llegó a operar.
Acción del Banco Territorial de Cuba (1911)
Zulueta había pasado a ser dueño del Banco Territorial Cubano tras la compra en 1950 del Banco Continental del que la institución era una asociada desde 1944. Durante toda su existencia padeció de un desenvolvimiento poco exitoso y muy conflictivo y sus operaciones fueron muy limitadas y poco rentables.

Se fundó el 28 de febrero de 1911 por "Crédito Hipotecario Cubano SA" a quien el 19 de septiembre de 1910 por el Decreto Presidencial No. 864 se le había autorizado a constituirlo al amparo de la Ley de 20 de julio de 1910 acompañado de una concesión exclusiva por 60 años para emitir obligaciones, células o bonos hipotecarios sobre la base de préstamos de inmuebles situados en la República y con una garantía de hipoteca amortizable a corto y largo plazo. Tenía un interventor oficial que velaba por estas últimas.

La concesión le fue otorgada a José Marimón Juliach, presidente del "Banco Español de la Isla de Cuba", en representación de "Sociedad de Crédito Hipotecario Cubano" que pagara $3 768 750, aunque algunas fuentes afirman que había sido constituido por Frank Steinhart.

Se regía por los estatutos aprobados el 28 de febrero de 1911 y el Reglamento Orgánico de 29 de marzo de 1911. además, la Ley del 29 de octubre de 1914 fijó en un 8 % el tipo de interés a los préstamos que hiciera y el Decreto Presidencial No. 3422 de 3 de octubre de 1944 aumentó su capital social de $3 000 000 a $9 000 000.

Quebró durante el crack bancario de los años 20 en cuya ocasión el presidente de la República, Mario García Menocal designó presidente a su mayordomo, Alberto de Armas Martín. El Dr. Rogelio Díaz Pardo lo compró el 27 de febrero de 1923, asumió su presidencia y en su vicepresidencia figuraba su cuñado Nicolás Castaño Montalván.

Pocos años después había pasado a su presidencia Antonio San Miguel Segala junto a Ernesto Sampera Carnago como vicepresidente y sus consejeros eran Manuel Suárez Cordovés , Francisco Bartés Marsal, Fermín Goicochea y Henri Schueg. Desde 1937 estuvo intervenido durante varios años y en los 40 tuvo una crisis debido a las leyes de moratoria. Felipe Pazos abogó por su expropiación o cancelación poco antes de la fundación del Banco Nacional de Cuba.

Tras varios años de intervención estatal y siendo su interventor el Dr. Calixto García Véliz había pasado el 4 de enero 1944 al control de Marcelino García Beltrán, entonces propietario del Banco Continental Cubano. La nueva dirección aumentó el capital social de $5 000 000 a $9 000 000 y emprendió una política para sacarlo de la inactividad en que se encontraba desde el crack bancario.

Nunca logró un volumen importante de operaciones y ni siquiera tenía peso dentro de las negociaciones hipotecarias ni tampoco en el crédito agrícola, pues principalmente gravaba las urbanas; amén que sus operaciones eran muy restringidas y la mayor parte de las hipotecas se encontraban en poder de individuos. El crédito hipotecario había sufrido un gran quebranto debido a las moratorias hipotecarias y sus prórrogas.

El Banco Continental invirtió en él $1 839 388 de los que el 56 % se había perdido. Su cartera ascendía a $1 116 000 y no producía dividendos. Sus activos tenían $377 000 en acciones del Banco Continental que le concedió un préstamo por 888 000 en los años 1950.

Bibliografía consultada:

Jiménez Soler, Guillermo. Las empresas de Cuba 1958. Editorial de Ciencias Sociales. 5ta Edición. La Habana. 2014.



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