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jueves, 16 de febrero de 2017

Banco Godoy Sayán - Bancos de Cuba

El Banco Godoy Sayán era un banco comercial, nacional, el 15to de Cuba por el monto de sus depósitos ascendentes a $15 137 936, con 20 sucursales, una unidad móvil y oficina central en O´Reilly y Aguacate, La Habana.

Tenía un capital ascendente a $675 000, propiedad única de Enrique Godoy Sayán, su presidente, que controlaba 2 445 acciones emitidas a través de "Sociedad Civil Administradora de Inversiones Godoy Sayán.". Antonio Herrera Vaillant, Armando Lago Suárez, Moisés Almanza Hernández y Raúl Godoy Sayán era, respectivamente, vicepresidente 1ro, 2do y 3ro.

Godoy Sayán, su presidente, peruano de nacimiento, era propietario del "Banco Gosoy Sayán de Capitalización y Ahorro", además de ser el más importante asegurador de Cuba. Tras reunir en 1946 en una especie de holding sus tres firmas de seguros se había diversificado después hacia la banca, fundando el 5 de febrero de 1948 el "Banco Godoy Sayán de Capitalización y Ahorro" y posteriormente, en 1951, el "Banco Godoy Sayán".

La "unidad móvil" del Banco Godoy Sayán
Comenzó sus operaciones el 1ro de julio de 1952 con los depósitos de las compañías de seguros afiliadas y en 1953 implantó un sistema de cuentas de ahorro que pagaban un interés adicional sobre el total de los depósitos y se distribuía mediante sorteos mensuales, mientras en 1955 estableció planes de beneficio adicionales para cuentas de ahorro y obtuvo depósitos pertenecientes a Cajas de Retiro, convirtiéndose más bien en una institución de ahorro.

Tuvo un desenvolvimiento progresivo abriendo sucursales a pesar de confrontar dificultades para invertir sus disponibilidades. 

Sus principales clientes eran las firmas de seguros de Godoy Sayán, que corrían con los gastos, y el Fondo de Hipotecas Aseguradas que gozaba del 23 % de su cartera, a los que le seguían cosecheros de arroz con el 15 %. Su principal cliente individual eran las arroceras "Agrícola Jufra SA" y "Arrozal Bartés", ambas de Francisco y Mario Bartes Clarens, a las que le seguían el Comité de la Producción Agrícola Tabacalera, ambas con más de $500 000 de crédito. No tenía clientes en la industria azucarera.

Tenía deficiencias en la política de crédito y en los controles internos y padecía de desconocimiento de técnica bancaria pues sus ejecutivos eran especialistas en los seguros.

Bibliografía consultada:

Jiménez Soler, Guillermo. Las empresas de Cuba 1958. Editorial de Ciencias Sociales. 5ta Edición. La Habana. 2014.

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