El Rodi fue uno de los más
lujosos cines – teatros construidos en La Habana durante la década de 1950.
Ubicado en Línea entre A y B en el exclusivo barrio del Vedado era propiedad de
Antonio Helier Rodríguez Cintra, quien lo operaba a través de Inmobiliaria
Itálica SA, empresa a la que también pertenecía otro moderno cine – teatro, el
América, en Galiano y Concordia.
Se inauguró el 17 de noviembre de
1952. De estilo moderno, llamaba particularmente la atención su gran letrero
lumínico, ubicado sobre un alto muro saliente, que podía ser observado a una
gran distancia.
