El Bufete Lazo y Cubas, ubicado en el 9no piso Edificio Ámbars Motors en La Rampa, La Habana, era uno de los principales y más influyentes bufetes jurídicos cubanos antes de 1959. Se especializaba en asuntos mercantiles y tenía fuertes lazos con empresarios norteamericanos dentro y fuera del país.
Era propiedad de Mario Lazo Guiral en sociedad con Jorge de Cubas; también formaban parte del él: Bernardo Figueredo Sanz, Ernesto de Zaldo Deschapelles, Sergio Méndez Peñate, Eugenio Desvernine, Jorge Hevia Díaz, Francisco Figueroa Miranda y Pedro Castillo Perpigñán.
Se fundó en 1927 por Lazo y Cubas - quienes se habían conocido en la Universidad de La Habana - y poseía 35 abogados y 75 empleados. Durante la Segunda Guerra Mundial representó los intereses del Gobierno de los Estados Unidos en Cuba y en esa época negoció con el Gobierno de la Isla la instalación de las plantas de níquel de Nicaro y de Moa, la base aérea de San Antonio de los Baños y el negocio de la construcción del Hotel Habana Hilton. También representaba los intereses de la poderosa "United Fruit Sugar Company".