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lunes, 6 de noviembre de 2017

Central Tinguaro - Centrales de Cuba

Central Tinguaro en 1913
El central Tinguaro, situado en Perico, Matanzas, era el No. 31 de Cuba por su capacidad de producción que ascendía a 450 000 @ de caña diarias. Su rendimiento industrial se encontraba en la media del país; daba empleo a 2 400 trabajadores en zafra y poseía 558 caballerías de tierra.

Era uno de los 14 ingenios cubanos propiedad de Julio Lobo Olavarría. Estaba presidido por José García Linares, Lobo era el vice, Eladio Ramírez el secretario y Hermenegildo Torres Trujillo el tesorero.

Había sido fundado en 1840 por Francisco Diago, uno de los cinco hermanos varones de la familia Diago que establecieron ingenios en la zona de Colón. El central fue heredado por la hija del fundador, Maria Luisa Diago, quien en 1877 lo vendió al alemán Carlos Rossum, quien había trabajado como maquinista y luego como administrador del central. Al terminar la Guerra del 95, Rossum lo vendió a un intermediario, que a su vez lo traspasó a la “Cuban American Sugar Company”.

Batey del central Tinguaro en 1913
El norteamericano Robert Bradley Hawley, corredor de bolsa y propietario de un central azucarero en Luisiana, lo compró en 1899, junto al demolido Nueva Luisa, con los que fundaría en 1906, tras agregarle otros ingenios, The Cuban American Sugar Mills Company.

En 1913 el central sembraba la variedad de caña cristalina, empleando fertilizantes para su cultivo, lo que no era, para nada, usual en su época. Para su transporte se servía de una red de 43 km de ferrocarril de vía ancha, 122 fragatas y tres locomotoras.

Su maquinaria se componía por ese entonces de un trasbordador y una desmenuzadora, seguidos de un juego de cuatro trapiches. Contaba con defecación continua Deming, un evaporador de cuádruple efecto de 20 000 pies de superficie calórica, cinco tachos de punto, 18 cristalizadores cerrados, 20 centrífugas Watson y una batería de calderas con 3 600 caballos, compuesta de ocho multitubulares y tres Climax en 11 hornos.

Tras sufrir un incendio en 1943, el Gobierno instó a la compañía a repararlo y reconstruirlo para su puesta en marcha. Al negarse la empresa propietaria fue intervenido y puesto en marcha por las autoridades cubanas. El propio presidente de la República, Fulgencio Batista, acompañado de sus ministros, visitaría el central para inaugurar la siguiente zafra bajo control estatal.

Poco después el Gobierno de Cuba obligó a sus propietarios a venderlo, ocasión en que fue adquirido por Julio Lobo y sus asociados, quienes reembolsaron al Estado cubano un cuarto de millón de pesos por las reparaciones que habían realizado en el ingenio.

Desde el momento en que adquirió el central Tinguaro, Julio Lobo sintió especial predilección por él. Comenzó por modernizarlo por completo y lo convirtió en su sitió de descanso preferido, donde organizaba lujosas recepciones para los empresarios, políticos y artistas de Hollywood que a menudo lo visitaban.

Tras el triunfo de la Revolución Cubana de 1959 el central Tinguaro fue expropiado por el nuevo Gobierno de la Isla que lo renombró como central Sergio González. El ingenio no sobrevivió la reestructuración de la industria azucarera cubana de la década del 2000, conocida como Tarea Álvaro Reynoso, y, tras paralizar su maquinaria fue demolido.

Bibliografía consultada
  • Central Tinguaro en Isla Local
  • Jiménez Soler, Guillermo. Las empresas de Cuba 1958. Editorial de Ciencias Sociales. 5ta Edición. La Habana. 2014.
  • Portafolio Azucarero. Industria Azucarera de Cuba 1912 - 1914. Secretaría de Agricultura, Comercio y Trabajo. La Moderna Poesía. La Habana. 1914.

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