![]() |
| Antigua residencia del presidente José Miguel Gómez en el Paseo del Prado, donde luego radicarían las oficinas del Primer Ministro |
Desde el surgimiento de la
República el régimen de Gobierno fue presidencialista, por lo que el Primer
Mandatario de la Nación se hacía el máximo y único responsable de los actos
enjuiciables del Poder Ejecutivo.
En la Convención Constituyente de
1940 fue contemplado el hecho de que tal poder en manos del presidente
provocaba en el mismo no sólo desgaste político, sino también cierta propensión
a actuar de forma autoritaria. Por esa razón en la Asamblea se decidió
establecer un nuevo régimen introduciendo en Cuba la experiencia de un sistema
semiparlamentario o de parlamentarismo restringido y crear el cargo de Primer
Ministro.
Éste ejercería funciones
ejecutivas capitales. Mientras el Presidente tendría la significación
primordial de poder unificador y armónico y de enlace unitario entre todas las
tendencias del país, el Primer Ministro dirigiría el gabinete.
Sin embargo, en la práctica, este
sistema no funcionó en la República. Sobre todo porque los tres presidentes
democráticamente electos entres 1940 y 1952 (Batista, Grau y Prío), eran
personalidades cimeras en la vida política y nacional y ninguno de los tres
cedió cuotas de poder o se permitió quedar relegado a un plano secundario,
ejerciendo de hecho un presidencialismo abierto. De esa forma el
semiparlamentarismo que preconizó la Constitución de 1940 fue, en resumidas
cuentas, como otras tantas buenas intenciones de esa Carta Magna, letra muerta.
El sistema se inauguró el 10 de
octubre de 1940, y fue, sobre la marcha que se fueron atribuyendo funciones al
Primer Ministro de Gobierno.
Tras producirse el golpe
de Estado del 10 de marzo de 1952, Fulgencio Batista se convirtió en Primer
Ministro, antes de ser Presidente provisional y luego presidente. Durante todo
su mandato continuó siendo éste un puesto casi decorativo, más aún por la forma
casi unipersonal en que Batista dirigió el país.
En enero de 1959 la
Revolución triunfante restauró el cargo de Primer Ministro, ahora sí como un
contrapeso importante al Presidente de la República. El primero en ocupar la
responsabilidad fue el Dr. Miró Cardona y, tras la renuncia de este en febrero,
asumió el Comandante Fidel Castro, al que la Ley Fundamental de 1959 confirió
más poder que al Presidente de la República.
Primer Ministro de Cuba (1940 – 1976)
|
||
Foto
|
Nombre
|
Asunción del
cargo
|
Dr. Carlos
Saladrigas Zayas
|
10 de octubre
1940
|
|
Dr. Ramón
Zaydín Márquez
|
15 de agosto
de 1942
|
|
Dr. Anselmo
Alliegro Milá
|
15 de marzo
de 1944
|
|
Dr. Félix
Lancís Sánchez
|
10 de octubre
de 1944
|
|
Dr. Carlos
Prío Socarrás
|
13 de octubre
de 1945
|
|
Dr. Raúl
López del Castillo
|
1ro de mayo
de 1947
|
|
Dr. Manuel
Antonio de Varona
|
10 de octubre
de 1948
|
|
Dr. Félix
Lancís Sánchez
|
6 de octubre
de 1950
|
|
Dr. Oscar
Gans Martínez
|
1ro de
octubre de 1951
|
|
Dr. Fulgencio
Batista y Zaldívar
|
10 de marzo
de 1952
|
|
Dr. Jorge
García Montes
|
1955
|
|
Dr. Andrés
Rivero Agüero
|
1957
|
|
Dr. Emilio
Núñez Portuondo
|
1958
|
|
Dr. Gonzalo
Güell Morales de los Ríos
|
1958
|
|
Dr. José Miró
Cardona
|
5 de enero de
1959
|
|
Dr. Fidel
Castro Ruz
|
16 de febrero
de 1959
|
|

















No hay comentarios:
Publicar un comentario