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miércoles, 20 de julio de 2016

Clínica Antonetti

Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular (ICCCV), la antigua
Clínica Antonetti
Clínica Antonetti era el nombre comercial de una clínica privada sita en la calle 17, No. 702, en el Vedado, La Habana, propiedad de Alfredo Antonetti Vivar, quien la operaba bajo la razón social de Agrupación Médico Quirúrgica Clínica Antonetti SA.

Alfredo Antonetti, director y administrador, era un destacado médico, especialista en enfermedades respiratorias y profesor titular de Patología e Higiene de las Enfermedades Tuberculosas de la Escuela de Medicina de la Universidad de La Habana. Sus dos hijos, ambos médicos e instructores de la Escuela de Medicina, trabajaban en la clínica.

De estilo moderno, la Clínica terminó de construirse en 1960, tras el triunfo de la Revolución Cubana que la intervino a través del Ministerio de Salud Pública. Éste la cedería en el año 1968 para que sirviera de sede al Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular (ICCCV), función que sigue desempeñando hasta el día de hoy.
Aspecto original de la Clínica Antonetti
Su edificio, diseñado por Raúl Álvarez Rodríguez y Enrique Gutiérrez Rodríguez, recibiría el año de su inauguración la Medalla de Oro por parte del Colegio de Arquitectos de la República de Cuba.

Dr. Alfredo Antonetti Vivar
Contaba con seis plantas más el sótano. En la planta baja se ubicaban la sala de espera para las consultas externas, la dirección, la administración, un salón de conferencias, el laboratorio y el departamento de rayos X. En la segunda, los salones de operaciones; y en el resto de los pisos las habitaciones para los enfermos, cada una con baño privado, cuarto de curas, local de enfermeras y servicios generales. Tenía, además, una sala de maternidad y un salón para niños. Los arquitectos reservaron el sótano como parqueo de ambulancias, cocina, pantry y almacenes. 

Toda la estructura de la clínica fue realizada en hormigón y se preparó para recibir hasta cuatro pisos adicionales. Se entraba por la calle 17 a través de una moderna rampa donde se construyó una gran marquesina volada, para proteger el acceso en los días de lluvia.

Fuentes:

Jiménez Soler, Guillermo. Los propietarios de Cuba. Editoirial de Ciencias Sociales. 5ta Edición. La Habana. 2014.
Juan de las Cuevas Toraya, 500 años de construcciones en Cuba, La Habana, 2001.

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