Preserving cuba´s memory

miércoles, 1 de junio de 2016

Una batalla perdida por la Biblioteca Nacional de Cuba

El edificio de la Maestranza de Artillería que fue sede de la Biblioteca Nacional de Cuba
En marzo de 1938 un grupo de pesos pesados de la intelectualidad cubana de la época, agrupados en la sociedad Amigos de la Biblioteca Nacional comenzó una campaña por evitar que la institución que representaban fuera desalojada del antiguo y casi ruinoso edificio colonial de la Maestranza de Artillería que ocupaba desde hacía treinta y seis años.

Sucedía que, el coronel Fulgencio Batista, amo y señor de las fuerzas armadas y por extensión del resto del país - como ya había demostrado al hacer echar sin miramientos del sillón presidencial al recién electo Miguel Mariano por desavenencias de centenes – se había propuesto, dentro de su plan de reforma de las instituciones castrenses, construir nuevos cuarteles y estaciones de policía por toda la República (los famosos castillitos que han llegado hasta hoy).


Estación de policía, construida donde antes se encontraba el edificio de la
Maestranza de Artillería
Esto provocó que la intelectualidad cubana, la instituciones cívicas, las clases vivas y parte de la prensa del país cerraran filas en defensa de la Biblioteca Nacional y quedara al desnudo el nivel de abandono y precariedad en que la institución se encontraba. Sin embargo no pudieron evitar el desalojo de la misma y su traslado al Castillo de La Fuerza donde permaneció hasta la inauguración en 1957 de su moderno edificio frente a la Plaza Cívica. 

Segunda Zafra comparte el documento de protesta que con motivo del ultraje que se pretendía contra la Biblioteca Nacional elevó a los Poderes Públicos de la nación la Sociedad Amigos de la Biblioteca Nacional en marzo de 1938, poco antes de su expulsión del vetusto edificio de la Maestranza de Artillería:

Una afrenta nacional: 

El historiador y maestro, Francisco González
del Valle, primer Presidente de la
Sociedad Amigos de la Biblioteca Nacional
A los poderes públicos y a las sociedades culturales:

La sociedad AMIGOS DE LA BIBLIOTECA NACIONAL, constituida hace más de dos años, con el fin de obtener el mejoramiento de dicha biblioteca, cuyo estado de abandono constituye una vergüenza nacional, que desdice de nuestra cultura, y de que el edificio de la Maestranza de Artillería, donde está instalada, fuese destinado totalmente para ella; en vista de que sus esfuerzos han sido baldíos y que se pretende desalojarla del lugar que ocupa hace TREINTA Y SEIS AÑOS, acordó por, unanimidad, en su junta celebrada el 28 de marzo a la que asistió casi la totalidad de sus miembros dirigentes, elevar esta exposición a los Poderes Públicos y a las Sociedades Culturales para hacerles saber los puntos que mantienen los Amigos de la Biblioteca Nacional, que pasamos a enumerar:

PRIMERO: La Biblioteca Nacional no debe ser trasladada del lugar que ocupa en el edificio de la Maestranza de Artillería, sino adaptarse todo él para la Biblioteca.

SEGUNDO: De ser necesaria la traslación de la Biblioteca, debe instalarse en edificio apropiado y capaz, a fin de que preste el servicio al público inherente a todo establecimiento de su clase.

TERCERO: Como no existe ningún edificio disponible en La Habana al que pueda ser llevada la Biblioteca, su mudanza para cualquier otro local de los libros y periódicos significaría la ruina o destrucción definitiva de estos, ya que, por encontrarse encerrados en cajas gran parte de los primeros y amontonados sobre el suelo los segundos, su remoción sólo podría aconsejarse en el caso de que fueran a colocarse en estantes y en el local adecuado.

CUARTO: Desde hace más de dos años venimos demandando de los Poderes Públicos que el edificio de la Maestranza de Artillería sea destinado para Biblioteca Nacional y que se consignen en los presupuestos de la Nación los créditos suficientes para adaptar lo que existe y construir lo que falta del citado edificio para dicha Biblioteca, de acuerdo con los planos hechos por la Secretaría de Obras Públicas.

QUINTO: El proyecto que se nos ha anunciado de construir un edificio para la Biblioteca Nacional en lo que será el Centro Cívico de la Capital en los terrenos de la Ermita de los Catalanes, cerca del proyectado monumento a Martí, no es aceptable porque su realización tiene que ser forzosamente a largo plazo, y el problema de la Biblioteca es apremiante y de urgentísima solución, por las razones antes expuestas, que conocen bien más de una de las Secretarías de Despacho.

SEXTO: Por igual motivo es también inaceptable la idea de gestionar oficialmente de la Institución Carnegie que esta costee el edificio de nuestra Biblioteca Nacional.

SÉPTIMO: Entendemos que la construcción de la Primera Estación de Policía, puede llevarse a cabo en otro terreno, dentro de los límites de la zona que corresponde, que no sea precisamente en el que se levanta el edificio de la Maestranza de Artillería que ocupa desde hace TREINTA Y SEIS años la Biblioteca Nacional.

RESUMIENDO: Los AMIGOS DE LA BIBLIOTECA NACIONAL quieren que el edificio de la Maestranza de Artillería sea destinado totalmente y de manera exclusiva para la Biblioteca Nacional, haciéndose en él, por ahora las reparaciones más urgentes e indispensables que exige su pésimo estado, y que se le provea de estantes suficientes por la Secretaría de Educación para colocar en ellos todos los libros y colecciones de periódicos, gran parte de los cuales están hoy en cajas o en el suelo; a reservas de que sean situados créditos en los presupuestos próximos de la Nación para su adaptación definitiva a las necesidades de la Biblioteca.

Esperamos que los Poderes Públicos no consentirán el desalojo que se pretende de la Biblioteca Nacional, y que las Sociedades Culturales unirán su protesta a la que por medio de este documento hacen los AMIGOS DE LA BIBLIOTECA NACIONAL. 

La Habana 29 de marzo de 1938

Amigos de la Biblioteca Nacional:

Francisco González del Valle, Presidente; Julio Villoldo, Vicepresidente; Fermín Peraza, Secretario; Raquel Catalá, Vicesecretaria; Gerardo Castellanos, Tesorero; Enrique Gay Calbó, Vicetesorero; Carolina Poncet; Emeterio Santovenia; Félix Lizaso; Joaquín Llaverías; José Luciano Franco; José Antonio Ramos; Manuel Bisbé; Elías Entralgo; José María Chacón y Calvo; Federico Castañeda; Emilio Roig de Leuchsenring y Mario Guiral Moreno, vocales.

Fuente: Revista Cuba Económica y Financiera. Abril de 1938. Vol. 13. No. 145.

No hay comentarios:

Publicar un comentario