Preserving cuba´s memory

lunes, 18 de abril de 2016

Las monedas del Centenario de José Martí

Entrevista con el Dr. Esteban Valderrama*

EN PLATA SU MODESTA LEVITA DE MAESTRO

Modelo propuesto por Valderrama para la moneda de 1 peso
Para honrar el centenario del nacimiento de nuestro Apóstol José Martí, el Banco Nacional de Cuba ha hecho acuñar cuatro tipos de monedas de metal, dos de las cuales son una novedad en nuestro sistema monetario, ya que se emitirá a partir de 28 de enero de 1953 discos de medio peso y “pesetas” de veinticinco centavos.

Esta moneda fraccionaria, muy usada en los países sajones, resulta una pequeña revolución en los pueblos de origen ibérico, donde el sistema vigesimal es la base, y la legislación penal se atiene a este sistema. Pero para el pueblo cubano ha de ser de fácil acoplamiento, ya que es habitual entre nosotros la fracción monetaria de veinticinco centavos.

Modelo propuesto por Valderrama para la moneda de 50 centavos (plata)
A ese objetivo fue llamado por el señor Presidente del Banco Nacional de Cuba, Joaquín Martínez Sáenz, quien me hizo el encargo de diseñar cuatro modelos para monedas metálicas de un peso, de cincuenta, de veinticinco y de un centavos. Apoyado por la experta información del Dr. Juan Manuel Menocal y Barreras, jefe de la emisión del Banco, tracé unos cuantos modelos con la efigie de nuestro José Martí en el anverso y las denominaciones respectivas en el reverso, de los cuales fueron seleccionados por el señor Presidente de la República, Mayor General Fulgencio Batista y Zaldívar, y el Ministro de Hacienda, Dr. Marino López Blanco, los cuatro que aparecen en la parte gráfica de esta información.

Leyenda "Con todos y para el bien de todos"
en la moneda de 25 centavos (plata),
sugerencia del Dr. Martínez Sáenz,
Presidente del Banco Nacional de Cuba
De una parte, en el anverso, aparece el busto de Martí, que tuve el honor de diseñar, con una pequeña estrella delante y la leyenda siguiente: “1853. Centenario de Martí. 1953”. Por la otra parte, en el reverso, dibujé el gorro frigio con el haz de unión republicana, con la leyenda de: “República de Cuba. Patria y Libertad”. Esta misma forma para los tres primeros discos de un peso, medio peso y veinticinco centavos. El cuarto disco, de un centavo, es igual en el anverso, pero en el reverso lleva el triángulo con la estrella solitaria.

Sin embargo, debo aclarar que, una de las ideas del Dr. Martínez Sáenz, y que yo plasmé en un diseño apropiado, contenía una innovación más importante, que la de los 25 centavos, ya que ponía un pensamiento de Martí perfectamente legible, sobre un pergamino en el reverso.

Aunque es muy conocido ese pensamiento de Martí, venía a ser una ratificación y una rectificación oportunas, que convenía hacer conocer a nuestro pueblo y con la originalidad de ser la primera moneda con un pensamiento político de alta jerarquía, que no por su popularidad deja de ser una sentencia superior en los pueblos de ideales nobles, como sucede en el axioma: “Con todos y para el bien de todos”. Por la rapidez con que tuvo que actuarse para llevar a la casa impresora los modelos hubo de desecharse esa idea ya que el tiempo apremiaba.

Diseño de la moneda de 25 centavos (plata) propuesto por Valderrama
Pero es innegable que hubiera sido la primera moneda que llevaría escrito un pensamiento político en su reverso, sentando un bello precedente. ¿Habrá tiempo para hacerlo en una pequeña emisión para fines de año?

Ahí tiene el General Batista una bella oportunidad de acción, la cual, de paso, servirá para cubrir una necesidad evidente, como es la multiplicidad de las monedas de cambio fraccionario.

Las que primero aparecerán al público serán las de un centavo y aquella de los veinticinco. Tengo entendido que el emblema del triángulo con la estrella de cinco puntas, al dorso de la de un centavo, fue ideado por el propio general Batista, dibujada por mí en la forma que se podrá ver. Es el triángulo de nuestra bandera con la estrella solitaria en su centro. Los otros reversos son una síntesis del emblema republicano consagrado en nuestro escudo.

Moneda cubana de 1 centavo (cobre o níquel), propuesta por Valderrama en 1953
El busto de Martí, de perfil, como cuadra en el bajorrelieve de una medalla o de una moneda, me resultó difícil diseñarlo ya que solamente existe de él un apunte al lápiz de Cecilio Almeida Crespo, pintor venezolano, que aparece en la parte iconográfica del libro editado para el concurso del Monumento, que se ofrece como único existente del perfil del Maestro. Quise evitar la representación de Martí sin su cuello y corbata siempre usados por él, ya que existe una moneda de oro cubana con su busto desnudo, recordando a las monedas de Alfonso XII y por tanto sin originalidad alguna. A los artistas que pretenden representarlo con la clásica túnica romana, el torso desnudo, he de recordarles que todos los emperadores y reyes de este mundo siempre se han hecho representar así, y por eso es que yo, por respeto al propio Maestro y a su genio cordial y humano, me limito a diseñarlo como él quería, con su levita modesta de profesor y maestro.

CASA DE LA MONEDA DE FILADELFIA

Esteban Valderrama
Las monedas tienen su nomenclatura, su señoreaje, sus signos y sus claves internacionales, de ahí que el dibujante ha de representar esos elementos en el pequeño disco de cada modelo. De mis estudios de numismática pude ofrecer algo, sumados a los aportes técnicos de los doctores Martínez Sáenz y Menocal, y la experiencia del escultor norteamericano Mr. Gilroy Roberts, quien amablemente hubo de brindarme toda clase de facilidades, allá en la Casa de las Monedas de Filadelfia, Estados Unidos, a donde concurrí, enviado gentilmente por la presidencia del Banco Nacional.

De ese viaje y de la visita que hice a los talleres privados y oficiales de esa vieja y famosa casa, acuñadora en parte de las monedas utilizadas en la nación norteamericana, saqué algunas conclusiones que conviene apuntar.

Es tan enorme la cantidad de aparatos y maquinaria empleados para la acuñación de monedas que es necesario un país de la misma proporción para motivar su adquisición y empleo, por lo que es razonable que Cuba encargue su acuñación a los famosos talleres oficiales de Filadelfia. Lo que sí podía hacerse en nuestro país es el troquel inicial, el cual es multiplicado a la vez por ingeniosos aparatos. Para ese troquel sólo es necesario un taller de electrolisis bien sencillo, un pantógrafo de tres dimensiones, aparato mecánico de alta graduación, para reducir un bajorrelieve de 25 centímetros de diámetro – que es utilizado normalmente – al tamaño menor de una moneda de un dólar o a la más pequeña de un centavo, y finalmente el torno conformador de pequeños troqueles en un metal primeramente blando, para recibir la impresión del positivo y convertirse en metal duro acerado después, al ser endurecido y convertirse en nuevo troquel.

Nuestra Escuela de Bellas Artes tiene este proyecto en su programa futuro, como existe actualmente en la Escuela de San Fernando de Madrid, donde estudié estas materias, y aquí sería de utilidad al gobierno cubano que hoy posee dos bancos, el Nacional y el de Fomento, que a más de darle prestigio al país, organizan y orientan la economía nacional. Entre los talleres funcionales de nuestra enseñanza artística bien podrían estar estos de los pantógrafos de electrolisis y los tornos de troqueles.

Joaquín Martínez Sáenz
Ahora veamos todo lo que pude observar en la gran casona de las monedas de Filadelfia, por la gentil cortesía del maestro escultor mencionado Mr. Roberts, y las distinguidas autoridades que nos autorizaron a pasar una revista a la totalidad de sus laboratorios y talleres. De entrada debo aclarar que la emisión de la moneda en papel, el billete de banco, se realiza en los talleres de Washington que también visité hace unos diez años, donde se me permitió en aquella oportunidad admirar la gran cantidad y calidad de los dibujantes y diseñadores que tienen para todos los tipos de moneda en papel.

En cuanto a las de metal es esta de Filadelfia la que hace, desde la fundación de los estados las monedas fraccionarias metálicas de la nación. A pesar de ser un viejo edificio que ocupa una manzana de casas en la calle 17 and Spring Garden, el Mint House, actualmente los talleres disponen de gran número de maquinarias acuñadoras modernísimas, donde se confeccionan principalmente los tipos de 25 centavos, de diez, de cinco y de uno, que son de las que se tiene gran necesidad y por tanto mayor reclamo permanente.
Existen en los Estados Unidos dos casas acuñadoras más, sin embargo la prioridad en el tiempo la tiene esta de Filadelfia. Pero veamos el orden genérico en este gran taller.

Primero están las oficinas directrices, que comanda una dama, Mrs. Helen Moore, Asistente de Superintendencia, en representación de la Oficina Central que radica en Washington y que también dirige como personaje máximo otra distinguida señora Nellie Taylor Ross, Directora General de todos los establecimientos de acuñar monedas de metal. A ella Mrs Moore, me dirigí portando una carta del Dr. Martínez Sáenz, como Presidente del Banco Nacional de Cuba. Me acompañó en esa primera visita el Dr. Nicolás Meneses, cónsul de Cuba en Filadelfia.

Inmediatamente se nos franquearon todas las puertas y pasamos al taller de dibujo, escultura, pantógrafo y electrolisis. Me atendió en todo el mencionado y valioso escultor norteamericano Mr. Roberts, empleado oficial de la Mint House quien pasó a mostrarme los relieves de los diseños míos enviados por el Banco semanas antes. Salvo la efigie de Martí, que modifiqué ligeramente, los demás relieves estaban perfectamente ajustados a los modelos y di por aprobados los bellos trabajos, ya que no podía perderse el tiempo, y previa consulta telefónica con La Habana, se ordenó su inmediata grabación, para los troqueles. Estos talleres están anexos a la superintendencia y tanto los troqueles como los modelos originales han der ser cuidadosamente controlados para evitar falsificaciones, severamente castigadas por las leyes.

Días después tuve la buena suerte de poder ver los enormes talleres de fundición y acuñación.

Bohemia. Edición Extraordinaria en homenaje al centenario del natalicio de José Martí. 1953.

* Esteban Valderrama (1892 - 1964): Pintor cubano academicista, profesor y director de la Escuela de Artes Plásticas de San Alejandro.

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