La Marina de Guerra de Cuba tuvo su origen en el Servicio de Guardacostas, creado en el año de 1899 por el Gobierno norteamericano al terminar la guerra con España. A lo largo de su existencia y hasta 1958 recibió las siguientes denominaciones oficiales:
1909 - Marina Nacional
1915 - Marina de Guerra Nacional
1926 - Marina de Guerra
1934 - Marina de Guerra Constitucional
1942 - Marina de Guerra
Formación de la Marina de Guerra de Cuba
Formaron parte de este primitivo Servicio de Guardacostas algunos de los pequeños cañoneros dejados por el Gobierno español y cinco buques traídos por el Gobierno de Estados Unidos, buques que por su costo y consumo dieron excelentes resultados, si bien no respondían a cubrir las extensas costas de la Isla.
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| Crucero Cuba |
En 1902, ya establecida la República de Cuba, el Servicio de Guardacostas pasó a la Secretaría de Hacienda, donde en la Sección de Aduanas se creó un Negociado de Guardacostas.
Desde 1902 a 1906 se adquirieron nuevos buques y se mejoró el personal. El Servicio de Guardacostas fue considerado como un cuerpo de Policía Marítima, y se empezó a militarizar el servicio. En este período se adquirieron los buques Baire, 20 de Mayo, Yara y Enrique Villuendas.
En 1906, a consecuencia de la revolución del mes de agosto, se estableció un Gobierno de Ocupación. En esta época se adquirió el cañonero Hatuey.
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| Crucero Patria buque escuela de la Marina de Guerra de Cuba |
También fue creada la Jefatura de la Marina de Guerra y se reorganizó la Escuela de Náutica en La Habana. El Patria fue designado como buque escuela, se militarizó el servicio, se exigieron pruebas intelectuales al personal de oficiales que estaba en servicio, y los nuevos ingresos se verificaron por oposición entre jóvenes pilotos procedentes de la Marina Mercante. Más tarde fue instaurada la Academia Naval.
La Marina de Guerra de Cuba en la Primera Guerra Mundial
En abril de 1917 fue declarada la guerra al imperio alemán. La República fue a esta guerra en cumplimiento de su Tratado Permanente de amistad con los Estados Unidos. El problema de guerra, primero que se le presentaba a la República estaba circunscrito en el mar. Por tanto la Marina de Guerra fue, por tanto, el eje de todas las operaciones que la República debía emprender. La armada de Cuba realizó una labor tan eficiente durante el conflicto que el Congreso de Estados Unidos la felicitó a través del Secretario de Estado Lansing.
En un intercambio de ideas y sugestiones entre el Mando Naval de Estados Unidos y el de la República de Cuba, se asignó a la Marina de Guerra de la Isla la tarea de garantizar la seguridad de la navegación mercante desde los puertos principales de embarques de azúcar hasta alta mar, donde los buques podían unirse a convoyes previamente organizados. La Marina cubana así lo hizo y durante la Primera Guerra Mundial se convoyaron 640 buques de naciones aliadas y 93 de naciones neutrales. Además, a principios de 1918, fue necesario enviar dos buques a aguas de Key West, con la misión de cooperar con las fuerzas norteamericanas de patrulla en el Atlántico, a fin de evitar la posible incursión de submarinos alemanes en aguas de la Florida.
A pesar de los servicios y de la cooperación cubana durante la Primera Guerra Mundial, en dicho período y desde el año 1911, no se adquirieron buques de importancia. Sólo se recibieron de los Estados Unidos cuatro cazasubmarinos.
La Marina de Guerra de Cuba en la Segunda Guerra Mundial
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| Fragata Antonio Maceo entrando a la bahía de La Habana |
Para el cumplimiento de esta misión, gran parte del personal de la Marina fue enviado a distintas escuelas y centros de entrenamiento de los Estados Unidos para recibir instrucción que los capacitara técnicamente en los últimos adelantos de la guerra antisubmarina. En ese empeño se obtuvieron los mejores resultados, ya que oficiales y alistados recibieron por igual los mejores elogios de los profesores asignados.
Es de notar que la Aviación Naval contribuyó activamente a la prestación de estos servicios, ya que la misma fue de gran auxilio en el convoyaje y protección de la navegación aliada en las aguas cercanas a Cuba.
Durante el conflicto contienda, el cazasubmarinos número 13, de la Armada nacional, hundió, en aguas cubanas, al sumergible alemán U - 176, hecho confirmado oficialmente por Washington, una vez terminada la contienda, motivo por el cual fue condecorada toda su tripulación, asistiendo expresamente a dicha ceremonia un contraalmirante norteamericano. La ceremonia de condecoración se efectuó en el Polígono del Arsenal de Casa Blanca.
Durante la Segunda Guerra Mundial, y a virtud de la Ley de Préstamos y Arriendos del Gobierno Estadounidense, Cuba adquirió nuevas unidades navales, las cuales se prestaron servicio durante toda la República.
Posteriormente se adquirieron, para la Marina de Guerra, distintas unidades, tales como fragatas, buques de rescate y salvamento (remolcadores), buques de patrulla y escolta y cazasubmarinos.
Misiones de la Marina de Guerra de Cuba
Los servicios esenciales encomendados a la Marina de Guerra en tiempos de paz incluían: vigilancia y protección de las costas para evitar contrabando, lo que se tradujo en un positivo aumento de los ingresos aduanales; fiscalización del cumplimiento de las leyes de pesca, aprovechamientos forestales, explotación de arenas, etc.; rescate y salvamento en casos de accidentes marítimos y aéreos, en cumplimiento de convenios internacionales suscritos por la República; auxilio a la navegación, que incluía conservación, mantenimiento y nuevas instalaciones de alumbrado de costas, como faros, boyas, balizas, etcétera; servicio hidrográfico que proporcionaba, además del mejor conocimiento y atención de nuestras costas y aguas adyacentes, el intercambio de los conocimientos de esta disciplina con otras naciones marítimas del mundo; el servicio meteorológico, que no sólo nos permitía la predicción del tiempo y ayuda a la navegación, sino además la mayor defensa contra los huracanes, tan frecuentes en estas Antillas. La Marina, además, tenía a su cargo las Capitanías de Puerto de la República, Policía Marítima y expedición de títulos para Marinos Mercantes.
Academia Naval del Mariel
Una de las dependencias de la Marina que verdaderamente honraba al país era la Academia Naval. En el puerto de Mariel y en lo alto de la Loma del Vigía, se alzaba el edificio de la Academia Naval. En él recaían su instrucción técnica los jóvenes guardias marinas que ingresaban, tras reñidas oposiciones y previa información de buena conducta y de antecedentes físicos y morales excelentes, en el centro máximo de aprendizaje de la Armada de Cuba.
Después de cursar sus estudios y de realizar las prácticas correspondientes, eran graduados los jóvenes guardias marinas y pasaban a los buques con el grado de alférez de fragata.
La Academia Naval se inauguró el año de 1916, siendo Jefe de Estado Mayor el Capitán de Navío Julio Morales Coello y Secretario de Gobernación el Coronel Aurelio Hevia. No sólo la Academia Naval atendía a los cursos regulares de guardias marinas, sino que, normalmente, se desarrollan en la misma Cursos Especiales de Perfeccionamiento para Oficiales, lo que contribuía a mantener al día a los oficiales de la Marina de Guerra, en los conocimientos variados y complejos de la carrera naval.
Bibliografía consultada:
Libro de Cuba. La Habana. 1953.



La academia naval graduo' a miles de jovenes antes y despues de la revolucion, gracias a todos sus profesores.
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